Donde hay gente enviando dinero a su familia, hay gente intentando quedárselo. Las estafas con recargas a Cuba son un negocio activo y funcionan porque explotan dos cosas: la urgencia de quien quiere ayudar a los suyos y el desconocimiento sobre qué datos son realmente necesarios.

Esa segunda parte es la que se arregla leyendo un artículo. Vamos a ello.

La regla que resuelve el 90% de los casos

Para meter dinero en una cuenta o tarjeta cubana solo hacen falta dos datos:

  • Recarga Cubacel: el número de móvil de 8 dígitos.
  • Tarjeta Clásica: los 16 dígitos de la tarjeta y el nombre del titular.

Cualquiera que te pida algo más para esto, te está pidiendo de más.

Vale la pena entender por qué. Un número de tarjeta sirve para ingresar dinero. Para sacarlo hace falta el PIN y la tarjeta física en un POS o un cajero. Son operaciones distintas con requisitos distintos, y esa asimetría es lo que hace seguro compartir el número con una plataforma de recarga.

Lo que nadie debe pedirte nunca

El PIN de la tarjeta

No existe ningún motivo legítimo. El PIN autoriza gastos; recibir dinero no lo necesita. Si te lo piden, la intención es vaciar la tarjeta.

Un código que le llegó por SMS a tu familiar

Esta es especialmente peligrosa porque suena plausible: «para verificar, dile que te pase el código que le acaba de llegar». Ese código suele ser el segundo factor de una operación que el estafador está intentando completar en ese momento. Reenviarlo es autorizar el robo.

Fotos del carné de identidad de tu familiar

Para una recarga no se necesitan. La verificación de identidad, cuando aplica, se hace sobre quien paga, no sobre quien recibe, y siempre dentro de la propia plataforma, nunca por WhatsApp.

El número completo de tu tarjeta por mensaje

Los datos de tu tarjeta se introducen en la pasarela de pago, en la web, sobre HTTPS. Nunca en un chat, nunca por email, nunca dictados por teléfono. Ningún servicio de atención al cliente legítimo te va a pedir el número completo ni el CVV.

Las señales de una plataforma que no lo es

Un tipo de cambio imposible

Es el anzuelo clásico. Si una web ofrece bastante más CUP por dólar que todas las demás, ese margen sale de algún sitio: normalmente de no entregar nada. Nadie regala dinero para ganar cuota de mercado en un negocio de comisiones estrechas.

El pago se pide por transferencia personal

Bizum, Zelle, Cash App o una transferencia a una cuenta a nombre de un particular. Esto es la señal más definitiva de todas: un pago a una persona física no tiene ninguna protección. No hay retrocesión, no hay reclamación, no hay nada. Una plataforma real cobra por una pasarela de pago a nombre de una empresa.

No puedes ver el total antes de pagar

Importe, comisión y total, desglosados y visibles antes de confirmar. Si tienes que pagar para descubrir cuánto cuesta, no pagues.

Solo existe en redes sociales

Un perfil de Instagram o Facebook no es una empresa. Comprueba que hay una web con dominio propio, términos y condiciones, política de privacidad y una razón social identificable. En nuestro caso, el operador es SUPERNOVA SHIELD FZ-LLC y figura en los términos y condiciones.

Presión y urgencia artificial

«Solo por hoy», «quedan 3 cupos», «la promoción cierra en 10 minutos y hay que pagar ya». La urgencia fabricada existe para que no compruebes nada. Las promociones reales de ETECSA sí tienen ventana horaria, pero se anuncian en la propia plataforma y no exigen pagar por un canal distinto al habitual.

La estafa de la dirección de criptomoneda

Merece apartado propio porque es la que menos margen de recuperación tiene. Si pagas con criptomonedas, la dirección de destino se genera dentro de la web, en la pantalla de pago de tu operación.

Nunca envíes cripto a una dirección que te llegue por WhatsApp, Telegram, email o mensaje directo, ni aunque el mensaje parezca venir de la plataforma y use su logo. Un envío de criptomoneda no se puede revertir: en el momento en que confirma la red, el dinero es de quien controle esa dirección.

El funcionamiento correcto está explicado en pagar recargas a Cuba con USDT.

Qué comprobar antes de usar una plataforma nueva

  1. HTTPS y dominio propio. El candado en el navegador y una dirección que no sea un subdominio raro de un servicio gratuito.
  2. Razón social identificable en términos y condiciones o en el pie de página.
  3. Un canal de soporte que responde antes de que pagues. Escríbeles una pregunta tonta y mira si contestan. Es la prueba más barata que existe.
  4. Desglose de precio visible sin registrarte ni pagar.
  5. Una pasarela de pago reconocible en el momento del cobro, no una cuenta personal.

Si ya caíste

  • Pagaste con tarjeta: contacta con tu banco cuanto antes y pide una retrocesión del cargo explicando que fue un fraude. Con tarjeta hay margen; cuanto más rápido, mejor.
  • Pagaste por transferencia personal o cripto: las opciones son escasas. Reúne capturas de la conversación y de la operación y denuncia en la policía de tu país. Sirve para la investigación, aunque la recuperación sea improbable.
  • Compartiste el PIN o un código SMS de tu familiar: que llame de inmediato al emisor de la tarjeta para bloquearla. La velocidad aquí es todo.

Nuestros canales, para que puedas comparar

Soporte responde por WhatsApp en el +1 646 878 9591 y por email en soporte@acr-pay.com. Nunca te vamos a pedir por esos canales el PIN de una tarjeta, un código SMS, el número completo de tu tarjeta de pago ni que envíes dinero a una cuenta personal. Si recibes un mensaje que dice ser nuestro y pide cualquiera de esas cosas, no lo es.

Y si tienes dudas sobre qué producto necesita tu familiar antes de pagar nada, empieza por cómo saber qué tarjeta tiene tu familiar.